Como Museo

septiembre 13, 2008 at 4:08 pm (A Coruña, La Torre de Hércules, Museos) (, )

EXCAVACIONES: Con estas excavaciones se descubrieron cosas que se desconocían como los restos del muro exterior y de las rampas.

La escultura que encontramos a la entrada, fue realizada por el gallego (afincado en EEUU) Paco Leiro como representación del guerrero Hércules con sus símbolos característicos de la maza y el león. La piel de león que cubre su cuerpo es auténtica e ilegal ya que estaba prohibido comerciar con pieles, mas el escultor la consiguió de Manhattan, parece ser que pertenecía a un león muerto en un zoológico.

 En las excavaciones, se puede ver la base de la Torre romana y sus cimientos. Las planchas de acero que se pisa están sobre auténtico suelo romano.

                En la plataforma de la Torre se estudiaron los elementos con los que se construyó, tres tipos de materiales: roca sellada, granito y mortero romano (cal, canto, piedra y arena).

En un rebaje de la roca natural supenemos que estaba construído el muro exteror, para impedir que éste se moviera o viniera a bajo se encajaban las piedras a la roca a través del rebajado. Una vez derrumbado el muro, los trozos que cayeron, se emplearon ( xq estaban bien tallados) para la reconstrucción que en el s. XII se llevaba a cabo en la ciudad, así que  pueden estar en la Iglesia de Santiago, la Iglesia de María Pita, en la muralla  de la Ciudad Vieja, en la fortaleza del Castillo de San Antón…

Se encontró también una gran piedra que forma parte de la cornisa del muro ya que no consta como parte de la Torre en ningún dibujo de la que pudo ser la misma. Ésta es considerada monumento y la podemos encontrar tb en el Museo de Arte Romano de Mérida y en el Museo de Córdoba.

Otras piedras que se encontraban rotas no se pudieron reutilizar.

                En el s. X-XI, se le adosa, a la línea donde podría ir el muro exterior, una edificación ya que entonces se empleaba como un castillo donde estaban los soldados medievales dependientes del Arzobispado de Santiago, para la vigilancia de las invasiones vikingas. Esa edificación adosada era la cocina para la guarnición de los soldados. Estaba cubierta de tejas y rodeada de piedras, en cuyo interior se encontraba un círculo de piedras donde se hacía el fuego. Hay constancia de tres incendios.

En las excavaciones aparecen restos de cerámica y objetos. Uno de los más bellos que se encontró fue un alfiler de pelo de mujer, lo que no se sabe es que si la presencia femenina era constante o esporádica ya que, es muy posible que en época romana plena, esto fuese un establecimiento militar.

También se encontraron restos de alimentos, como podían ser varias clases de mariscos, en el suelo  romano.

Se pueden ver, en las excavaciones, unas piedras redondas que son molinos romanos. No está muy claro por qué aparecen en este lugar, pueden haber sido desplazadas porque una de ellas está rota.

En la puerta para acceder a la Torre, desde las excavaciones, había un túnel que construyeron los torreros para ir desde sus casas hasta ella cuando hacía viento y no podían ir por el exterior.

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Adentrándonos en la Historia

septiembre 13, 2008 at 4:06 pm (A Coruña, La Torre de Hércules, Museos) (, )

En la época romana, Coruña era puerto de Lugo, y las murallas y la Torre forman parte de la misma planificación romana. El sentido de éste faro es el de señalar el puerto de entrada en A Coruña, considerado un lugar de gran importancia estratégica francés en la ruta de Bretaña.

 La Torre es una construcción arquitectónica romana que data de finales del s.I levantada a partir de distintos materiales: la roca sellada, sillares de granito y roca, sillares de hormigón romano hecho con cal y canto, masa y piedra y el resto de arena de playa. El autor de la misma fue Gustavo Ausebio Lupo.

En sus inicios, se piensa que estaba rodeada por una rampa que llegaba hasta la cima y por donde accedían los hombres con los carros llenos de madera que empleaban para encender el fuego que hacía de faro. Esta rampa estaba apoyada y protegida por un muro exterior que, por abandono se fue derrumbando.

Hay varias reconstrucciones del romano de la Torre. Una de ellas fue la realizada por el extremeño Eustaquio Gianini, en el s. XVIII, que tapó el exterior romano manteniendo el interior.

Los relieves de las puertas de acceso al interior, fueron realizados por un escultor gallego – Francisco Leiro-, que trató de mostrarnos la historia y leyendas de la misma.

 

PRIMERA PLANTA: 

                De la estructura de la Torre podemos decir que se divide en tres pisos  iguales con forma ortogonal, con dos muros que se cortan en forma de cruz, generando así cuatro estancias. Prácticamente todo lo que vemos en el interior fue romano, Gianini allí dónde tocó dejó una marca de su obra con piedras negras. los romanos trazaron una línea horizontal a lo largo de toda la Torre y no dejaron más que 1cm de error.

                En las piedras hay unos grandes agujeros que se utilizaban para meter grapas, para unir una piedra con la otra con más fuerza. Las grapas son de hierro y se rellenaba el agujero con plomo, quedando así sujetas.

                En las paredes podemos ver muy bien los sillarejos, primero más gruesos y para ir nivelando, se van haciendo más finos. Los agujeros que se ven en las paredes son mechinales, donde colocaban los andamios y luego los rellenaban con piedras más pequeñas.

                La bóveda la hacían con un molde de madera y por encima ponían las piedras, al secar retiraban el molde.

                 La escalera por la que se sube actualmente era una estancia cuando se accedía por el exterior. En los siguientes pisos no está en el mismo sitio para evitar que hubiese una carga excesiva sobre ese tramo de escalera, de tal forma que en los pisos intermedios, sólo hay dos habitaciones utilizables porque una habitación la estropea la que llega y otra la que sale.

La barandilla de piedra que había en la escalera fue sustituida por una de metal por su grosor y por restar protagonismo a los muros romanos. Algunas de las ventanas las utilizaban también como puertas, con la rampa accedían desde ellas. Otras puertas y ventanas tampoco son romanas.

 

SEGUNDO Y TERCER PISO:

                Aquí también observamos los mechinales y la huella de Gianini.

                Las estancias romanas se comunicaban de dos a dos, pero como hubo que tapiar alguna por la escalera, Gianini creó otras.

                Los agujeros que podemos ver en las paredes de estos pisos son debido a los rastreles empleados para empapelar los muros de las estancias (desde mediados de s.XVII- 1914) por motivo de la visita de la reina Isabel II a la Torre. De ahí el nombre de “ salitas de la Reina”.

                Podemos observar como a medida que subimos los pisos, la altura de las estancias son mucho más elevadas; esto se pudo hacer gracias a que cada vez las piedras han de soportar menos cantidad de peso encima.

 

ÚLTIMA PLANTA:

                Aquí podemos ver la piedra inicial, de forma peculiar para que encajaran las demás, como una especie de puzzle para que no se separen.

                Por los dibujos que tenemos, en la época romana aquí había una construcción cilíndrica con una cúpula, a pesar de estar en ruinas, Gianini las reconstruye como recuerdo siguiendo el mismo plano romano.

 

 

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La Torre de Hércules

septiembre 1, 2008 at 1:52 am (A Coruña, La Torre de Hércules, Museos) (, )

     

       Como muchos sabréis, esta nuestra Ciudad de Cristal ha empezado, ya hace 7 años, una “lucha” con la Unesco por el reconocimiento de la Torre de Hércules como Patrimonio de la Humanidad. Más concretamente, el Instituto de Estudios Torre de Hércules fue el primero que empujó al faro en su carrera ante la Unesco. Segundo Pardo-Ciórraga encabeza ahora a ese grupo de coruñeses que, en 2001, comenzó a soñar con el patrimonio mundial.

Después de todo este tiempo, aún debemos decir que, a pesar de la lógica aplastante que nos motiva a insistir en su nombramiento, la batalla ficticia generada no ha sido ganada, y a día de hoy el faro romano en funcionamiento más antiguo del mundo sigue pasando desapercibido para los ojos de muchos.

          Pues bien, desde el Hotel Moon, queremos romper una lanza más en favor de esta nuestra luz milenaria y, para que todos podamos opinar conociendo un poquito más de ella, a continuación detallaremos un poco de historia, un poco de arte y un poco de leyenda. 

          Desde sus orígenes, a finales del s.I, el faro de la Torre de Hércules se ha convertido en el punto de referencia de la ciudad de A Coruña. A mayores y sin ir más lejos, ayer ha sido celebrado el hermanamiento de nuestro faro con La Estatua de la Libertad y, próximamente (el dia 25 del presente mes) lo hará con el faro del Morro de La Habana. De toda esta iniciativa es responsable La Autoridad Portuaria de nuestra ciudad con el objeto de apoyar su candidatura en la Unesco.

La mitología, la leyenda y la historia se han entremezclado a lo largo del tiempo, de tal forma que el desarrollo y los posibles asentamientos primitivos en la provincia en la que se ubica, han añadido un toque casi mágico a este monumento y su entorno.
La más famosas de sus leyendas dice que a Hércules, hijo del dios Zeus, le había encomendado el oráculo de Delfos doce trabajos entre los que se encontraban: matar al león de Nemea y despojarle de su piel- que desde entonces vistió a modo de armadura- … y apoderarse de la manada de toros del gigante Gerión. Heracles (en la mitología griega) cortó la cabeza al gigante e hizo construir, cercana a una ciudad, una torre sobre ella. La ciudad recoge el nombre de la primera mujer que la habitó, Crunna. La Torre sobre una calavera y las dos tibias cruzadas se ha convertido en el emblema del escudo de la ciudad, y aún hoy continúa la lucha por su nombramiento como Patrimonio de la Humanidad.

 

 Apoye a la candidatura. Déjese invadir en este mítico escenario. 

Envuélvase de historia y leyenda,
de épica y nostalgia.  

 

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